jueves, 22 de diciembre de 2016

Reflexión

He aquí una vez más demasiados pensamientos que no le importan a mucha gente.
Hay varias partes que quiero abordar en este texto tan simple - o complejo - como la vida.

Debería.

Me he dado cuenta de que la mayor parte de los días me paso diciendo esa palabra. Debería.
"Debería estudiar, debería dormir pronto, debería dormir, debería ir..." y demás.
Y no decido nada en absoluto. Decido no hacer nada. Y esto produce aún más "debería" al rededor de mi cabeza.
Debo.
¿Debo?
Debo.
¿Y por qué? Por que sí. No hay más.
Y siempre hay un "pero" que no tiene explicación para muchas personas de mi alrededor. Sólo la sé yo.
"Pero no haces nada, pero siempre estás con lo mismo".
Y digo yo, "pero siempre hay un debería".
Pero el simple hecho del "deber" por lo que entiendo yo, es algo que tienes que hacer por ti mismo, para cumplir x función, sea cual sea, importante o no. Tienes que hacerla.
O también algo que debes de hacer por obligación.
El verbo en sí es lo que más me frustra.
No es por el hecho de que no quiera hacer x cosas (a veces sí, a veces no) si no porque son cosas que siempre traen remordimientos de conciencia.

La conciencia

Diré que ésta es la mayor arma golpeándome como un martillo día a día en la cabeza.
Y que no DEBERÍA ser así.
Me pone nerviosa y me apasiona cómo algo tan simple como el lenguaje puede dañar tanto, o al contrario, beneficiar.

No todo es malo. Ni todo es bueno.

La mayor parte de estos pensamientos que no sé ni si quiera de dónde vienen, está en todos lados: mientras voy y vengo, o simplemente mientras estoy.

A veces creo se ni hacer falta moverse una pizca para poder sembrar tal semilla como pensamiento de conciencia, y crezca.
Asusta que si sobre todo, una frase, ocupe el total de tus pensamientos, y que ni si quiera te dejan pensar en otros que DEBERÍAS prestar más atención.
Y quizás esto es lo que falla.

Miedo

Realmente me aterrorizaba llegar a esta parte.
Quizás porque es donde todo se hace más real. Parece que se materializa.
He aquí las cuatro partes: lenguaje-conciencia-miedo-avanzar.
Me gusta clasificar y tener claras las ideas aunque en algún momento parezca que todos los pensamientos sólo revoloteen y carezcan de sentido.

Volviendo al tema "miedo".
Para contar esto tengo que retroceder.
El lenguaje y los actos que debemos hacer nos traen una serie de  conciencia, y por no hacerlo, llega el miedo.
Quizás éste es la base de todo y el " por qué" de tantos. O del mío. Que no si quiera lo sabes hasta que no lo analizas.

Lo que más me molesta son los bombardeos de palabras y frases que pueden parecer pequeñas e insignificantes, que no se les a importancia, pero eso es justo lo que más hace mella en la conciencia y en el miedo de alguien.

Siempre se dice que hay que valorar las pequeñas cosas, vivir los pequeños momentos que te hacen feliz, pero nadie dijo nada de que incluso esas pequeña frases o palabras "malas" o negativas son las que más alimentan el miedo.

Pienso que el miedo no te deja seguir adelante, ciega lo que tienes en frente aunque esté con mayúsculas y letras luminosas: no lo ves.
Parece que siempre queda aquello que te hunde.
Pero digo: por la vida no se puede ir con miedo ¿no? Tener miedo a todo no debe de ser bueno. Ni sano.
Pero, ¿y si a lo que tienes miedo es a ti mismo?

Avanzar

Por una parte me gusta llegar a esta parte, pero por otra no.
Me gusta porque me crea esperanzas y ganas.
Y no me gusta porque lo veo inalcanzable.
A la hora de avanzar creo que en "El Código" se deja bien claro.

Nadie dijo que no se iban a dar zancadas para cambiar.
Al contrario, se va poquito a poquito, sin que te des cuenta, es muy poco de tu día a día.
No sé por qué un mínimo cambio parece que ha costado mil vidas llevarlo a cabo, y sin embargo ese es un 1% de lo que queda por hacer.
A veces simplemente se da por perdido todo, porque, ¿para qué si esto es tan lento y agotador?.
A veces hay miedo a dar zancadas porque el dar a descubrir todo lo que han enterrado esas conciencias "ciertas" en tu mente.
A veces esas conciencias "ciertas" son las erróneas. Y lo que realmente no te deja avanzar es el autoconvencimiento y los constantes bombardeos de malas palabras y sentimientos.

A veces me gustaría hacer oídos sordos. A veces pienso que lo mio es lo peor o que no valdrá.
Ya no sé qué pensar.
A este grado ya tengo que hacer un gran esfuerzo para saber diferenciar en qué creo que me hará bien, y qué no de tantos pensamientos innecesarios.

Y a ver qué pasa.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Dime.

Dime por qué.
Por qué ha pasado
tanto tiempo,
hasta que te estremeces.

Dime cuál,
no es tu tortura
en tu día a día.
Y qué no sangra.

Dime cuándo,
he de verte
sin el pasado roto,
y sin suerte.

Dime en quién
piensas sin dolor,
sin arrepentimientos,
en cada amanecer.

Dime, cuéntame,
y sobre todo,
confiésame,
si así, he de amarte.

Dime, dime si esto,
no es tan puro,
como el cielo,
o el inframundo.

Dime si esto,
es como un abrazo,
que da calor,
incluso solo.

Dime si alguien,
sabe cuántas pecas tienes,
en tu mano derecha,
para curarte.

Dime por qué
siento todo esto.
Al tocarte,
me pertenezco.

Dime cuál
no es tu hogar.
Tú pareces el mío.
Pero libre, siéndolo.

No me lo digas.
Mírame.
No te expliques.
Con eso basta.

martes, 18 de octubre de 2016

Elegir.

Todo se basa en elecciones.
Y creo que esto puede parecer una tontería, pero muchas de esas elecciones pueden decidir gran parte de tu vida.
Siempre tienes tres opciones: una, otra, o no hacer nada.
Y creo que si no crees que es posible es porque no hay valor y fuerza dentro de ti para hacerlo.
Hay pocas cosas imposibles, aunque si difíciles.
Hace tiempo que me hice una pregunta: "¿tu saturación por tu libertad?".
Yo creo que no merece saturarse a uno mismo por no expresar, no elegir, no tener fuerza y valor para hacerlo.
Aunque siempre puedes elegir expresar al explotar por la saturación que te supone aguantar tanto dentro.
Hay que seguir, hay que crecer, hay que ser uno mismo sin tabúes ni miedos.
Elige ser tú mismo a cada minuto, y que rompe el reloj a cada segundo de tu vida, porque sólo tenemos una.

domingo, 16 de octubre de 2016

NO te expreses

Miedo.
Creo que la mayoría de las personas vivimos con miedos, seas cuales sean.
Muchas veces incluso tenemos a ser nosotros mismos.
Tengo miedo a liberarme, a elegir.
Elegir. Todo se rige por esto. Siempre hay que elegir, y, aunque no lo hagas, sigues eligiendo: no haciendo nada. Y eso traerá consecuencias.
Primero quiero decir que el miedo a liberarme es por la clasificación en números y calificarnos, valorarnos por una simple cifra. Que nos deshumaniza.
Nos quita libertad, nos cortan las alas, nos quitan los sueños, vida, esperanzas, ganas.
Nos quitan las ganas de seguir siendo ya que ese número es lo que "mañana" serás.
Siempre eres un número, y lo serás.
¿Desde cuándo las personas somos números?
¿Desde cuándo se nos ha valorado tan poco que podríamos ser robots o una lista de compra donde debes elegir al mejor?
¿Desde cuándo dejamos que se nos valore tan poco?
¿Desde cuándo se ha dejado de valorar lo más bonito de alguien?
¿Desde cuándo se nos ha quitado el brillo en la mirada?
¿Desde cuándo las personas se fijan y no miran?
Desde que el arte no son cifras, no son números, son sueños, ganas, y sobre todo, PASIÓN.
Creo que muy pocas personas se ponen a pensar en lo que alguien podría aportar como persona, no en el modo intelectual, si no en el modo pasional, humanizado.
No todo se resume en las notas al final de curso.
Por eso hay miedo, porque no hay comprensión, no hay corazón ni mirada que capte el valor de ese alguien, y por supuesto, no hay cifra que pueda valorar cualquier tipo de expresión, arte.
Se tiene miedo, tengo miedo a no saber sabe expresar mi máxima realización, la cima, o una de ellas, ya que cada día se puede ir subiendo.
Tengo miedo a no gustarme, a no gustar, a no aceptarme, a no estar satisfecha.
Por por otro lado, tengo miedo de dejar de luchar algún día, a no exigirme. Pero eso no será posible: por El Código.
Tenía miedo a no volver a coger un bolígrafo y un papel y vomitar todo, a desahogarme, tenía miedo a seguir vacía como muchas de las personas de las que están fuera.
No sienten, no sufren, no se inmutan por algo bello, no estético, bello interiormente, bello en significado, bello entre líneas, bello entre trazos, bello entre escenas, palabras.
Puede ser difícil saber entenderlo, pero, por favor, un poco de esfuerzo, de comprensión por algo más allá que una calificación.
Gracias.

sábado, 15 de octubre de 2016

Seamos realistas

Por favor.
Aquí vengo a deciros que sois unos tontos pensando en buscar una media naranja cuando vosotros sois, cada uno, naranjas enteras.
Desde pequeños nos inculcan que debemos encontrar el amor, buscarlo, y ver que tienes a esa persona para siempre.
Disney, Pixar... Qué mal nos han hecho.
Ya desde estereotipar a las personas hasta valorar que el amor es sufrimiento.
Quiero decir, creo que primero debes completarte como persona, encontrarte a ti mismo, y si llega, o si no, seguir haciéndolo.
Pienso que "esa persona" tiene que ser unas partes de ti, pero no que sea todo, ni tenéis que idealizar.
Y si te invade en tu vida personal, no es vida, no es vida, no es una relación, no es amor: es tóxico.
Alguien que puede aportarte cosas buenas y momentos buenos, e incuso cuando no estás con él/ella, seguir estando bien: ese es tu gajo de naranja.
Que no le pertenezcas, que no te pertenezca, que no te prohíba, que no le prohíbas.
Que te deje ser tu. Libre, tal y como eres.
Por otro lado, vengo a decir que siempre hay miedo a estar solo/a o a no valorar lo bueno que puedes aportarte y descubirte poco a poco.
Eso también es bonito, ¿sabéis? Es bonito porque la soledad no es mala. No tiene por qué dar miedo.
No tienes por qué estar anclado a alguien. Porque si no, no eres tú, no eres nadie.
Puede haber mucha gente que te valore ¿para qué más? No lo entiendo.
Pues eso, vengo a deciros que no os ancleis mucho a una persona, ni si quiera a vosotros mismos. Sed libres, sentir,  querer... Hacer lo que tengáis que hacer.
Y siempre, seguir siendo naranjas enteras.

Parálisis

Desde un primer momento voy a decir que lo que voy a contar son definiciones entre lo que me he informado y mi experiencia.
Creo que para empezar, hay que saber diferenciar "pesadilla" "parálisis del sueño" y "terror nocturno".

La pesadilla se produce durante la parte del sueño REM. Puedes ser consciente de que estás en una, y puedes despertar.

La parálisis del sueño también actúa durante la fase del sueño REM.
Normalmente se produce cuando estás durmiendo boca arriba, y sientes que no puedes mover ninguna parte de tu cuerpo, sólo los ojos.
Eso suele deberse al estrés

Por otra parte, el terror nocturno se produce durante las fases cuarta y quinta del sueño.

A partir de aquí escribiré con mis palabras:
El propio nombre indica que te produce terror: cuando consigues levantarte, sueles hacerlo con taquicardia, sudor, temblor... Y no sabes reaccionar a lo que acaba de pasar.

Según el orden en el que lo he vivido y el cómo, se podrían distinguir en dos tipos:

1. En el que no distingues si estás despierto o dormido, estás en un duermevela. Sientes que estás abriendo y cerrando los ojos en tu misma habitación, de noche, y como en la parálisis, no puedes moverte.
A partir de ahí, ya que no sabes si está pasando en realidad o no, aparecen imágenes en el entorno conocido (tu habitación) que normalmente es una persona, pero nunca llegas a verle la cara.
Por lo tanto, creo que son como alucinaciones que no puedes controlar.
Al despertar del todo te das cuenta de que aquella persona no estaba ahí, y no había ninguna presencia que te estuviese observando.

2. Por otro lado: yo a esto lo llamo la tercera fase:
Primera: parálisis
Segunda: parálisis + alucinaciones
Tercera: parálisis + alucinaciones + sentir
¿Y qué quiero decir con esto de sentir? Pues eso mismo. Que sientes que está pasando en realidad.
Por ejemplo, esa presencia, siendo una alucinación, se acerca a ti, te araña, te quema, te pega, te coge... Y lo sientes.
Y en ese momento parece totalmente real y escalofriante.
Por más que quieras despertarte, aunque creas que ya lo estás, no puedes.
A veces me canta al oído canciones que sólo esa persona y yo sabemos, y que se olvidan al momento. Sería como estar soñando con el demonio en la cama.
A veces se asemeja a este, te susurra tus mayores miedos, te grita. Pero también dice tus mayores deseos, cosas que no aceptas o detalles que imites y te lo recuerda.

Terminado esta fase, siempre, o casi siempre, se grita. (Aunque eso no lo sabes hasta que alguien de tu familia te lo diga).

Os cuento que cada x tiempo aparece la misma persona, o presencia (se podría llamar así, porque es como un espíritu) y es demasiado escalofriante. Porque parece que viene para seguir repitiendome a lo que tengo miedo, lo que más aterro, y me sigue insistiendo con arañazos, caricias, susurros...

Ojalá muy pocas personas lleguen a experimentar este tipo de cosas, de verdad lo digo. Porque tienes miedo a soñar, a cerrar los ojos, a descansar, a que te atrape de nuevo en sus cuerdas, en sus brazos. Que parecen cadenas en ese momento.
Te agota tener estas experiencias, te agota psicológicamente.
Pero también te agota no dormir, ya que no quieres encontrarte con este tipo de sueños.

No sé. Se vuelve en un bucle.
Porque no duermes, no descansas, no rindes en tu día como deberías, y de te quitan las ganas de seguir con nada.

martes, 6 de septiembre de 2016

Cuestión de visión.

No sé qué pensaréis del libre albedrío pero yo creo que es algo principal en la vida.
Creo que cada uno es libre de elegir lo que quiere o no en su vida.
Que para eso es suya.
No sé cuántas veces he podido ver críticas por lo que hace una persona con su cuerpo, su forma de vestir, de actuar, dibujar, escribir... Lo que sea.
O simplemente es alguien que decide ser como es. Y ya está.
No entiendo esos prejuicios sociales donde te meten en la mente desde que naces hasta que te mueres algo que está visto como "normal". Y ya si te sales de lo que está normalizado no está bien.
No está bien el qué? No está bien ser libre? Expresarse?
No me toquéis los aparatos reproductores.
"Si te sales de lo establecido no está bien"
"No hagas cosas raras"
"Empieza a comportarte como una persona normal"
"No sé en qué piensa subiendo ese tipo de fotos"
"Normal que no le caiga bien a nadie"
Empezad a abrir los ojos y mirad. No veáis. No veáis porque no estaréis fijándoos en lo que realmente importa.
Creo que lo verdaderamente importante es lo que cada uno hace con su propia vida y dónde dirige sus metas, y si decide compartirlas...disfruta de ello. Disfruta que alguien te haga ver parte de él/ella. Disfruta de algo diferente. Extraño.
No te dejes normalizar si sabes que no estás ni estarás nunca dentro de los cánones.
Y sé tú.

sábado, 6 de agosto de 2016

A veces

A veces pienso que fue mi culpa.
A veces pienso que me lo advirtieron y no hice caso y me acusan.
A veces pienso que no merezco ser deseada si a los que más quiero les hago daño.
A veces pienso que algunas personas se aprovechan y me da igual, porque no merezco hacerlo sin que me aprecien.
A veces pienso que todo el dolor lo merezco, para que me de cuenta.
A veces pienso que nadie me dará algo sin querer nada a cambio.
A veces pienso en que ni si quiera merezco nada ni nadie, respirar.
A veces pienso que el cambio no es lo que necesito.
A veces pienso que no es "necesitar" y es egoísmo.
A veces pienso que no merezco la conexión.
A veces pienso que necesito llorar y desahogar todo pero no lo merezco.
A veces pienso en irme y dejar el mundo atrás.

A veces, o siempre.

jueves, 28 de julio de 2016

No encuentro el "no sé". Perspectiva. El Código


He empezado a escribir esta entrada y ni si quiera tengo algo que contar. Porque no podría escribir sobre algo que no sé si ni si quiera existe.
Busco el exi(s)t(e)(s)(n) y no sé si algún día podré definir exactamente lo que es, porque, todo cambia, siempre. Y nunca habrá un "siempre" escepto contigo mismo. A no ser que te abandones, que salgas fuera de ti y no vuelvas. Eso siempre es malo.

Primera norma: siempre hay que volver a ti mismo

De todas maneras, dejar de ser uno mismo es bueno, ya que cambias, evolucionas a SER.
Pero queremos hayar la manera de adaptarnos, de adaptarnos a las personas, lugares, experiencias... cuando de verdad deseamos es que esas experiencias, lugares o personas, sólo por una vez, se adapten a nosotros.
Y nos frustramos. Y nos autoconvencemos de que habrá algo.
Volviendo a cada uno, ves que pocas cosas han merecido la pena, ¿entonces? ¿para qué seguir si tengo 1 de 10? ¿no es injusto? O, ¿no es egoísta por nuestra parte?
Y ahora veo y me doy cuenta de que el ser humano es puro egoísmo, pero, ¿no debemos luchar por lo que queremos? ¿alcanzar nuestros sueños? Luego todo tiene efectos secundarios.

Segunda norma: nunca te hundas del todo

Tercera norma: respétate

Cuarta norma: no dependas de nadie nunca más

Quinta norma: no esperes

Muchos os preguntaréis qué esto de las normas. Pues veréis: es una forma de vida.
Es una forma de vida que creé, a base de querer cambiar. Pero a mejor. Siempre a mejor.
No siempre puedo cumplir del todo mis propias normas ¿y eso qué es? Traicionarse a uno mismo. Esta, la peor de las traiciones.

Sexta norma: no te autodestruyas

A esto, lo llamo "El Código"

Por otra parte, volviendo a ese "no sé". Creo que buscamos la fortaleza de cualquier manera. Muchas veces autodestruyendonos o con cualquier tipo de relación tóxica.

Séptima norma: hay que conseguir la fuerza de uno mismo

Octava norma: nunca te infravalores

Os diré algo, estoy harta de intentar adaptarme a una persona, lugar, tiempo, incluso sensación cuando ni si quiera noto que lo estoy sintiendo de verdad.
Noto que nada es real. Y por eso busco el dolor.
Noto que el "no sé" nunca llega. Que no existe. Que no lo sentiré. O que por ahora no puedo sentirlo.
Y en este momento nada es real, que puede serlo, pero es como si no lo fuese.

Siempre digo que lo más bonito que me puede dar alguien es "perspectiva": la forma de ver las situaciones, a la gente o su propia persona.
Pienso que si alguien te da esa parte de él/ella, te está dando una parte de su esencia. Y no hay cosa más bonita y pura de alguien que ésta.

Novena norma: abre tu mente

Décima norma: sal y entra de ti las veces que sea necesario

Undécima norma: sé tú

Duodécima norma: que las 00:00 siempre sea un nuevo comienzo

Decimo tercera norma: siempre estar alerta.

lunes, 20 de junio de 2016

Big Bang

Atrapa el humo, cielo
Es lo que nos separa
de este mundo...
en llamas
En llamas,
en explosión.
Parece el inframundo
y no una ilusión
¿Damas y caballeros
para la actuación?
No gracias,
me llevo el corazón
Robo y atrapo
el humo que el mundo
no quiere,
quiere el oxígeno
que acabará hiriendole
Humo inexistente,
y corazón
es lo que falta...
no esta saturación de plantas
Sin sentido seguimos
arrasando nuestro paso
sin ver
que nos acabará ahogando
Ahogando el oxígeno
contaminado.
Contaminado en falaceas,
mentiras, mierda en lentejuelas
y orgullo sin razón
¿Qué se necesita
cuando uno quiere
llegar a la pureza máxima
y no venderse?
Habrá que irse.
De nuevo huir... y esconderse
Huye de este mundo en odio
entre los escombros
¿Por qué esconder
tu verdadero ser?
El miedo de la avaricia
en los demás
atormenta los sentidos
que deberás valorar
Sigue y avanza
Vuelve y vuela
Explota dentro de ti
y hazlo llegar fuera

sábado, 11 de junio de 2016

Quema

Siempre se nos ha dicho que debemos alejarnos del fuego, porque terminas quemándote.

¿Y si eliges es el bueno?

No siempre son llamas rojizas, anaranjadas o amarillentas.

Puede que sea fuego invisible. 

O visible para aquellos que quieran ver.
Aún así, seguimos acercándonos, entra por los ojos y nos llenamos de su calor: hogareño, cómodo e incitador. Y se fusiona. Deseamos que sea una explosión, un resplandor en nuestra vida.
No nos damos cuenta de que puede ser cegador para los ojos que no están preparados y que no sienten lo bello.

¿Invisible o cegador? Sólo debes saber cómo verlo.

El habitual es simplemente color.
El invisible es incierto.

Los colores llaman la atención del que está ciego realmente, del que no ve más allá de los incendios que crean troncos o hierbajos secos. Da más miedo, e incluso tenemos autorreflejos que nos alejan de ello.

Sin embargo, el trasparente puede que sorprenda, te llene, te purifique el alma y te llene con la esencia, y quema realmente. Te hace quemaduras en el alma, te deja ampollas, y después marca. Pero hay que aguantar como sea, que cicatrice, que pique. Ráscate, y hazte herida una vez más. Con el tiempo se terminará yendo. O no.

No reveles el secreto que te llevará a iluminar la esencia. A lo mejor es un fuego incompleto. No puedes dejar que te complete entero. O sí. A lo mejor ese es el correcto.

No es el cuerpo, es el alma.
Encuéntralo y contémplalo.
Llénate de fuego y quémate por dentro.

martes, 31 de mayo de 2016

Pureza

Empieza.
Llega a la meta,
desespera, espera,
que ya llega.
Suspira, expira, respira,
llévate a la calma,
la espada,
que mata a las espaldas
Únete con el viento,
un sentimiento,
decae en el silencio,
abre el cerebro
Piensa,
quédate en la imprenta
que creas
con las ojeras
No llegas,
esperas que te busque
la somnolencia,
y te enfríe
con sus incoherencias
¿Y sigues pensando
que te encontrará?
Sin saberlo,
la tienes en la yugular
Aspira,
pensamientos tóxicos
intenta,
no caer hondo
Esencia,
tu filosofía entre páginas
que salta
y te acuchillará
Calla, escucha.
No hay nada
que reflexionar
El silencio abunda,
te encontrará.
Sigues oyendo,
solo consigues
consumir el talento,
de esta especie
Nadie querrá
buscar la yugular
que tiene que cuidar,
sólo piensa en el "ya"
¿Inmersos?
Los ojos rojizos
en explosión
sin sueños
en el colchón
Ciérralos,
no respires,
no oigas, no.
"Te encontré"
"¿Ya estás?
No eres
tan fría, pureza
Eres restos,
o todo,
de lo que busco
o no sé buscarlo
Búscame,
y fusiónate,
en el cuerpo, en la mente
en este ente"
"Soy todo, o nada
como me veas,
me tendrás
o me matarás"
"Entonces
ven, o vete.
Silenciosa, quédate
aunque no pueda
verte"
"Puedo disparar,
llegar y probarte,
irme al más allá
y dejarte"
"Entonces,
deja que te vea,
eres terrores
y belleza"
"Soy lo que quieras ser,
fíjate y mira,
soy todas las mentes
y accidentes"
"Decidido.
Espera,
llega a todos.
Y espera una respuesta"

viernes, 27 de mayo de 2016

Efectos secundarios

Todo en esta vida tiene efectos secundarios.
Se sufren las consecuencias de actuar de una manera.
Es como tomarse una pastilla.
Sucede cuando te podrías tomar la pastilla correcta y te tragas la contraria.
En el momento que llega a tu organismo te sientes bien, complacido de haber probado esa opción, de haber podido decatar ese lado que seduce más que el bueno.
Ahora, esa elección es buena, es la correcta: porque lo sientes así.
Podría ser de otra manera, pero esa decisión depende de cada uno: es cuestión de perspectiva, subjetivismo y que todo lo demás de igual en ese momento.
Puede que esa seducción haya llegado a ti, que conectes con el subconsciente y a situaciones que no podías llegar anteriormente.
Puedes llegar a encajar sensaciones, ideas, acciones... y llegar a ser lo que realmente quieres, o no.
No piensas que ese paso puede ser el incorrecto. Las "malas" acciones no están reboloteando por tu mente.
Todo es bueno.
Todo es satisfacción.
Todo es placer.
Hay que estar en vena para estos momentos: tiene que posarse entre tus venas y que fluya libremente entre ellas.
Fluye sangre multicolor, recorre todas tus extremidades, profundiza en tu sistema y hayas la paz, por fin.
Todo son metáforas si te das cuenta, o no.
Puedes darle la perspectiva que desees, la que quieras de verdad.
Te sientes poderoso, con el poder de hacer todo lo que siempre has querido. Eres más fuerte.
Eres invencible, más capaz, más tú.
En tu máxima potencia de pureza.

Y se apagan.
En un instante.
Las sensaciones.
Las ideas.
Los colores.
Los deseos.
Y las venas dejan de fluir.
Y te sientes débil, y sufres impedimentos para todo: empiezan los efectos secundarios.

Ninnitus. ¿Ninnitus? Ninnitus.
Suenan pitidos en tus oídos.
Es una señal.
Después. Y ahora. Se necesitan respuestas.
Es una acción, la desconexión de la experiencia. Y te das cuenta de que esas acciones, decisiones y elecciones son incorrectas.
Te arrepientes. Y a la vez no. Porque en ese momento eras tú, y ahora tienes que volver a elegir, a decidir lo que es "correcto" y pasar desapercibido. Para ser moral. Pero, ¿de qué sirve ser bueno moralmente si no eres fiel a tus principios? Y vuelves a moldearte entre la sociedad cuando sabes perfectamente que con nadie, nada y ningún lugar podrá acertar con la conexión que necesitas.
Y ser realmente puro.

Te das cuenta que dependes de una situación que no te pertenece, de algo que no debes, que no es lo correcto.

Y tú te apagas.

domingo, 8 de mayo de 2016

Ciega

Quiero irme de aquí. No quiero seguir siendo así. No quiero. Quiero ser otra persona. Cambiar del todo. Radicalmente.
No me siento viva. Quiero decir, no siento que esté viviendo mi vida. Siento que soy otra persona, no soy yo, que sólo sufro, no siento y que siento todo.
Que todo está cambiando.
Todo está en el aire, desapareciendo, y apareciendo a la vez.
Son como hilos deshaciendose y tensándose, dependiendo de la conexión.
Luces apagándose y bombillitas chispeando y deseando encenderse.
Vocecillas imitando a Pepito Grillo y rugidos en la noche de luna llena.

Y el exterior, y dentro, y entrometiéndose y ahuecándose entre los vacíos... la oscuridad, - puede que sea lo típico, pero ahora mismo siento el cambio más que nada, y lo hago sin sentimiento - que va y viene como le conviene, que a veces invade todo y otras se esconde. Se esconde y se torna escarlata, que es el que deshace los hilos y los tiñe a su antojo.

Necesito que aparezca lo que tenga que aparecer, y que si algo desaparece, que lo haga para siempre y no vuelva, porque duele.
Que grite por el día en vez de con luna llena.
Que destensen los hilos, que se hagan más fuertes, que se estiren, se amolden y entrelacen y se agarren a piezas sólidas.
Que las luces se apagen del todo y dejen de alumbrar, y sin embargo, que las bombillitas se enciendan del todo.
Y sobre todo, saber llevar la presión de ella.

No debe de ser nadie, o debe de ser alguien. O soy yo. O no. No soy nadie. Y soy alguien.
Me despersonalizo constantemente al llegar al punto de que ni si quiera sé cómo seguir, cómo conllevar y sobrevivir, cómo ser yo o si alguna vez lo he sido. Si todo lo que he vivido no he querido que fuese así y ha sido una mentira y mi persona esté al llegar.

Quién sabe. Estoy ciega.

miércoles, 23 de marzo de 2016

00:00

Empieza un día,

y acaba otro.

Es una nueva oportunidad

para un comienzo o un fracaso.

Nunca sabes lo que depara

un segundo irrecuperable,

porque será la misma hora

y momentos irremplazables.

Sin darte cuenta empieza

la primavera. Otra estación,

y las hojas caidas

florecen.

Para unos florecen, 

para otros quizás 

siguen en su mente caídas

y frías para siempre.

Hasta el verano siguen

sin cambiar la sensación,

porque alguien se fue

y te estancó en otra estación

Flores, hojas y sol

alguna que otra lluvia 

propia de esta inundación,

pero las hojas siguen inmersas

en todo lo que pudieron florecer,

junto a otra estación. 

Y los segundos pasan

sin que pueda volver.

Las oportunidades 

nunca existieron,

si nunca tuviste del todo

a esa lluvia reparadora

que podría renovarte

para esta estación 

y la siguiente.

Quizás la lluvia se fue

a otro continente porque se cansó

de ceder e intentar arreglar

el invierno y el otoño

que se empeñaron 

en permanecer en la persona.

Dime qué tiene de bello

cualquier cosa, cualquier momento

estación o destello del sol

Cada uno da su tono envejecedor

y renovador de cada sensación 

He visto autodestrucción y autocreación 

en una misma persona

Y los segundos siguen pasando,

siguen pensando 

al siguiente momento.

Que sigue fluyendo y desespera,

las caídas y el florecer 

de las hojas en cada estación.

Nunca des por sentado 

que alguien,

seguirá para verte avanzar 

como debes.

Siempre puede irse a otro continente 

y dar la lluvia a otro ente.

No creas que un nuevo día

puede devolverte 

algo que no tuviste,

aunque quisiste que se quedase.

Puede empezar y acabar 

en un segundo.

Justo en el que no sabrías 

que se iría.

Y se ha ido para no volver 

y comenzar otro día sin ti.

Siempre queda la esperanza

de que vuelva aquella estación,

de ensueño y lluviosa

pero el destino así lo decició.

A lo mejor fueron decisiones,

pero es tiempo pasado,

aunque no pueda recuperarse

queda en lo deseado.

Vete, huye, sal fuera de ti,

entra y sal fuera de ti y descubre

que uno solo puede salir,

a florecer

Conoce, atrapa, pierde y siente 

lo que el instinto diga

con la mente

o el corazón inerte.

Puede que haya 

una nueva estación, 

otro continente

y otra persona para poder

hacerte luchar y ganar

no dejar cosas a medias,

atarte y desatar lo que pensabas,

lo que nunca se fuese a resolver.

Ve y descúbrete,

que no te falte la única persona

que estará contigo toda la vida:

y ese eres tú

No quieres redirte

y dejar que se vaya sin mas,

pero puedes llegar a una altitud

que jamás pensaste que llegarías.

Sólo sigue, sólo fluye,

Sólo existe, siente. Sé.

Inhala y exhala vida

que un nuevo amanecer

te puede dar,

y comienza un nuevo día 

porque otro termina ya.

Aunque una rama

se haya partido y no vuelva

a repararse,

intenta sostenerla aunque duela

y permanece, 

tú mismo serás tu fuerza.

Conseguirás de nuevo el calor,

sin lluvia reparadora si quiera,

porque el fuego quema todo

y desde cero podrás empezar.

Recupera el calor,

siente cada quemadura y escozor

quizás valga la pena empezar,

cruzar el continente entero,

asentarte en una estación,

y quedarte satisfecho.

Todo cambia,

sobre todo tú,

los ojos con los que contemplas

un nuevo azul.

Un nuevo o un inexistente azul,

sólo piensa que lo hay,

intenta buscarlo y piérdete.

Pierdete y encuentrate de nuevo,

métete de cabeza al mar, bucea

vuelve a la superficie, respira y

haz lo que te haga sentir la vida.

Sé tú.

Haz que llegue el verano,

quémate y cúrate,

duele, sé que duele,

pero sé fuerte.

Sé otra versión de ti,

una de muchas tantas,

que nunca dejaste salir

por miedo o por locura.

Ahora hazlo y no mires 

a otro lado,

se lo que siempre quisistes ser.

Consigue tu sueño alado.

Vuela entre las estaciones,

bucea entre el tiempo

y haz tuyo cada momento

martes, 23 de febrero de 2016

¡Vuelve!

¿Y si lo que alguien da no es algo físico? Si no que empieza con un abrazo a distancia. Sería lo que más se necesita aquí. Pero solo se encuentra allí. 

Todas las decisiones que tomo son desenfrenantes y acaban conmigo.

Creo que debería parar ya. Un momento. Respirar. Solucionarlo.

Es la única manera de poder estar aquí, alli, donde sea, donde exista.

Donde esté la salida, donde esté la entrada, donde estén, donde estarás.

Ni te imaginas lo que me puedes alcanzar, lo que haces que alcance, y avanzar.

Aquí, las intenciones no siempre son buenas. Pero tu si, allí, contigo mismo, tu esencia, tu ser, tú.

Encuentras soluciones y respuestas a las preguntas... En el último momento llegas, y me das una última oportunidad.

Llegas, llegas siempre, estás, sobrevives, vuelvo, te necesito, insisto y te dejo ir la vez.

No puedo irme del todo, hay cuerdas que me tensan. ¿Podrás destensarlas y dejarme libre? Quién sabe. Pero el miedo me come y me destruye. Y parece la pregunta del "¿y si...?" y vuelvo a ti. Me tienes tanto que asusta, a lo mejor por eso no asiento a la lucha. Porque más no puedes hacer, pero sí quieres resolverlo, quieres terminar el el lazo que creaste... por favor, ayudame a ser, te dije que me dejases ser, tú sólo querías que lo fuese, pero yo misma no me dejo. No te vayas. 

Quizás no lo merezca, o no esté a la altura, pero siempre estarás allí, y aquí.

Dame lo no físico. O lo físico. Sólo tu puedes. Ya voy.

jueves, 18 de febrero de 2016

Exi(s)t(e)(s)(n)

Será la primera vez que me dirija a vosotros directamente, pero es algo que me gustaría compartir.
Es algo que he construido poco a poco, creo que es algún tipo de propósito para seguir aquí.

La palabra es Exi(s)t(e)(s)(n) como podréis apreciar en el titulo.

Se va descomponiendo:

La primera parabra que forma es "exit", salida. Creo que todos debemos buscar una. Una forma de escapar de todo de alguna forma. Y creo que nos pasamos la vida buscándola.

La segunda palabra es "existe" y me refiero a un lugar, y creo que ni si quiera un lugar en sí, un estado en el que puedes buscar estar, estar bien, cómodo, que ese sea tu lugar para estar contigo mismo, solo y acompañado, en tu mundo.

La tercera, es "existes" una persona, con la que se sienta bien uno, cómodo, que no se esté a atado del todo, pero que te haga sentir bien.

La cuarta palabra es "existen" y creo que son aquellas personas con las que puedes compartir parte de ti, que te dan y te aporta lo que buscas. Que te llenan. Buscar personas que parten forme del existen.





21 de febrero

viernes, 1 de enero de 2016

Vuelves

La principal idea
es darse cuenta
de que lo que pretendías
era sólo darme perspectiva
No era un juego,
pero ahora son mis reglas,
y sólo juego con mi código
y podré avanzar sola
Contigo no sirve
un "te quiero"
o un "ven"
sólo hay que ser sincero
Te vienen resacas de recuerdos
y los puedes llegar a mostrar
si la noche te nubla...
o quizás quieres decirlo de verdad
Sólo quieres que las personas
sean el potencial en sí mismo,
pero casi nunca
lo muestras de la manera
con el objetivo que tenías pensado
Irradias vida, supervivencia
y lucha por el hoy
Tu frase mítica
y entre comillas:
Este: "Mañana empieza hoy"
No sé si eres la razón en sí
al final siempre lo eres,
pero digo que si llego a ti
y poder entrar y ver tu ser
no necesitaría amor
Puede ser que me autoengañé
en un tiempo pasado
y algo inexistente
estuve buscando
La esencia es la base
de todo lo que nos rodea
sólo hay que saber cómo adentrarse
sin acabar rendidos si se intenta
Lo que se aporta en sí
lo es todo y es nada
pero si se lucha sin vivir
el todo en un instante acabará
A las tantas de la madrugada,
y los tantos años pasando
y el tiempo tan efímero
pero valioso se guardaba
Puede que haya un fin
o acabe sin más
pero me has dado un sin fin
de ganas de ganar