Dime por qué.
Por qué ha pasado
tanto tiempo,
hasta que te estremeces.
Dime cuál,
no es tu tortura
en tu día a día.
Y qué no sangra.
Dime cuándo,
he de verte
sin el pasado roto,
y sin suerte.
Dime en quién
piensas sin dolor,
sin arrepentimientos,
en cada amanecer.
Dime, cuéntame,
y sobre todo,
confiésame,
si así, he de amarte.
Dime, dime si esto,
no es tan puro,
como el cielo,
o el inframundo.
Dime si esto,
es como un abrazo,
que da calor,
incluso solo.
Dime si alguien,
sabe cuántas pecas tienes,
en tu mano derecha,
para curarte.
Dime por qué
siento todo esto.
Al tocarte,
me pertenezco.
Dime cuál
no es tu hogar.
Tú pareces el mío.
Pero libre, siéndolo.
No me lo digas.
Mírame.
No te expliques.
Con eso basta.