miércoles, 23 de marzo de 2016

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Empieza un día,

y acaba otro.

Es una nueva oportunidad

para un comienzo o un fracaso.

Nunca sabes lo que depara

un segundo irrecuperable,

porque será la misma hora

y momentos irremplazables.

Sin darte cuenta empieza

la primavera. Otra estación,

y las hojas caidas

florecen.

Para unos florecen, 

para otros quizás 

siguen en su mente caídas

y frías para siempre.

Hasta el verano siguen

sin cambiar la sensación,

porque alguien se fue

y te estancó en otra estación

Flores, hojas y sol

alguna que otra lluvia 

propia de esta inundación,

pero las hojas siguen inmersas

en todo lo que pudieron florecer,

junto a otra estación. 

Y los segundos pasan

sin que pueda volver.

Las oportunidades 

nunca existieron,

si nunca tuviste del todo

a esa lluvia reparadora

que podría renovarte

para esta estación 

y la siguiente.

Quizás la lluvia se fue

a otro continente porque se cansó

de ceder e intentar arreglar

el invierno y el otoño

que se empeñaron 

en permanecer en la persona.

Dime qué tiene de bello

cualquier cosa, cualquier momento

estación o destello del sol

Cada uno da su tono envejecedor

y renovador de cada sensación 

He visto autodestrucción y autocreación 

en una misma persona

Y los segundos siguen pasando,

siguen pensando 

al siguiente momento.

Que sigue fluyendo y desespera,

las caídas y el florecer 

de las hojas en cada estación.

Nunca des por sentado 

que alguien,

seguirá para verte avanzar 

como debes.

Siempre puede irse a otro continente 

y dar la lluvia a otro ente.

No creas que un nuevo día

puede devolverte 

algo que no tuviste,

aunque quisiste que se quedase.

Puede empezar y acabar 

en un segundo.

Justo en el que no sabrías 

que se iría.

Y se ha ido para no volver 

y comenzar otro día sin ti.

Siempre queda la esperanza

de que vuelva aquella estación,

de ensueño y lluviosa

pero el destino así lo decició.

A lo mejor fueron decisiones,

pero es tiempo pasado,

aunque no pueda recuperarse

queda en lo deseado.

Vete, huye, sal fuera de ti,

entra y sal fuera de ti y descubre

que uno solo puede salir,

a florecer

Conoce, atrapa, pierde y siente 

lo que el instinto diga

con la mente

o el corazón inerte.

Puede que haya 

una nueva estación, 

otro continente

y otra persona para poder

hacerte luchar y ganar

no dejar cosas a medias,

atarte y desatar lo que pensabas,

lo que nunca se fuese a resolver.

Ve y descúbrete,

que no te falte la única persona

que estará contigo toda la vida:

y ese eres tú

No quieres redirte

y dejar que se vaya sin mas,

pero puedes llegar a una altitud

que jamás pensaste que llegarías.

Sólo sigue, sólo fluye,

Sólo existe, siente. Sé.

Inhala y exhala vida

que un nuevo amanecer

te puede dar,

y comienza un nuevo día 

porque otro termina ya.

Aunque una rama

se haya partido y no vuelva

a repararse,

intenta sostenerla aunque duela

y permanece, 

tú mismo serás tu fuerza.

Conseguirás de nuevo el calor,

sin lluvia reparadora si quiera,

porque el fuego quema todo

y desde cero podrás empezar.

Recupera el calor,

siente cada quemadura y escozor

quizás valga la pena empezar,

cruzar el continente entero,

asentarte en una estación,

y quedarte satisfecho.

Todo cambia,

sobre todo tú,

los ojos con los que contemplas

un nuevo azul.

Un nuevo o un inexistente azul,

sólo piensa que lo hay,

intenta buscarlo y piérdete.

Pierdete y encuentrate de nuevo,

métete de cabeza al mar, bucea

vuelve a la superficie, respira y

haz lo que te haga sentir la vida.

Sé tú.

Haz que llegue el verano,

quémate y cúrate,

duele, sé que duele,

pero sé fuerte.

Sé otra versión de ti,

una de muchas tantas,

que nunca dejaste salir

por miedo o por locura.

Ahora hazlo y no mires 

a otro lado,

se lo que siempre quisistes ser.

Consigue tu sueño alado.

Vuela entre las estaciones,

bucea entre el tiempo

y haz tuyo cada momento