¿Y si lo que alguien da no es algo físico? Si no que empieza con un abrazo a distancia. Sería lo que más se necesita aquí. Pero solo se encuentra allí.
Todas las decisiones que tomo son desenfrenantes y acaban conmigo.
Creo que debería parar ya. Un momento. Respirar. Solucionarlo.
Es la única manera de poder estar aquí, alli, donde sea, donde exista.
Donde esté la salida, donde esté la entrada, donde estén, donde estarás.
Ni te imaginas lo que me puedes alcanzar, lo que haces que alcance, y avanzar.
Aquí, las intenciones no siempre son buenas. Pero tu si, allí, contigo mismo, tu esencia, tu ser, tú.
Encuentras soluciones y respuestas a las preguntas... En el último momento llegas, y me das una última oportunidad.
Llegas, llegas siempre, estás, sobrevives, vuelvo, te necesito, insisto y te dejo ir la vez.
No puedo irme del todo, hay cuerdas que me tensan. ¿Podrás destensarlas y dejarme libre? Quién sabe. Pero el miedo me come y me destruye. Y parece la pregunta del "¿y si...?" y vuelvo a ti. Me tienes tanto que asusta, a lo mejor por eso no asiento a la lucha. Porque más no puedes hacer, pero sí quieres resolverlo, quieres terminar el el lazo que creaste... por favor, ayudame a ser, te dije que me dejases ser, tú sólo querías que lo fuese, pero yo misma no me dejo. No te vayas.
Quizás no lo merezca, o no esté a la altura, pero siempre estarás allí, y aquí.
Dame lo no físico. O lo físico. Sólo tu puedes. Ya voy.