domingo, 12 de abril de 2015

Susurros.

Todo está oscuro.
Respira.
Gritas en la noche guturales sin sentido.
¿Qué te incita a ello?
Los miedos: quieren cogerte y te atrapan.
Nublan lo que ya está oscuro, y la realidad que parece acabada.
Sudas y tiemblas: sesaciones que acompañan tu canto.
Enloqueces en mitad de la noche, imágenes que crees reales, sólo están en tu mente.
El subconsiente no ayuda, sabe perfectamente a lo que temes, y ello te abruma.
¿Qué puedes hacer?
Abres los ojos, pero, ahí siguen tus miedos.
Tómate todos los respiros, y sus silencios, hasta que saltes los huecos oscuros.
Sólo tú, y tu mente, puede vencerlos, todo esto son juegos.
Sólo hay que saber cómo llevarlo, sin excesos.
Desahoga todo lo que lleves dentro, pero sin daños.
Fíjate y mira, no sólo veas.
Lo que realmente te asusta, podrás verlo sin ninguna bruma.
Juegos oscuros, quizás sólo sea un murmullo.
¿Podrías ganar? Quién sabe. Si te quieres salvar, deberás arreglar el desastre.
Enféntrate, se valiente, coge la fuerza y vence, sabes que puedes.
¿Y si la esperanza no queda? Una pizca habrá.
Cógela y hazla grande, eso te hará ganar.
Parpadea, ráscate los ojos y mira a la cruda realidad. Ésta sólo es un juego, sólo tienes que saber cómo jugar.
Y ahí siguen los miedos.
¿Ya cogiste la esperanza?
No corras.
Forzejea y lucha.
No te rindas, ¿dejarás que ellos ganen? No se lo pongas fácil.
Desenrrédate de ellos, deshazte de esa oscuridad. Atrápalos tu a ellos y estáte en paz.
Destrózalos y hazlos más tuyos, tus pesadillas ahora se convertirán en sueño.
Aunque abras los ojos, ya no ves el miedo. Y al cerrarlos, no te hacen suyo.
Guturales del principio, en susurros se convierten.
Y ahora, en el mismo silencio y la misma oscuridad, susurra a tus pesadillas que ya no las temes.