domingo, 27 de diciembre de 2015

Despacio

Creo que me alejé
demasiado del suelo
y que mis pies
sienten vértigo

Lo que me da más miedo
es que me gusta.
No quiero más rodeos.
Lo evidente, lo resistía

Era lo que faltaba.
Sólo podía salir de mi.
En el fondo lo sabía
y ocurrió al fin.

Enséñame,
a mantener el vuelo
a saltar y seguir firme,
a no caer al suelo

Llévame, sin tocarme,
no podrás con todo,
sólo quería estabilizarme.
No debía sentir a tu lado

No me empujes,
por favor.
O al tiempo desaparece,
pero no me dejes por los suelos

Caer es igual
que volar.
El karma te devolverá
la caída que producirás

De todas formas,
da igual que sea
despacio o deprisa.
Porque todo acabaría

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Sólo quiero ser

Primero, pregunté al vacío
el por qué.
Después, lo era yo
y dejé de ser

Segundo, pregunté la la gente
qué esperan
Pero no estaban presentes
Y comencé a estallar

Tercero, me pregunté:
¿A qué se debe todo esto?
No sabía qué responder
Y solo, seguí siendo

Dejando números a parte...
debo dejar de enumerar
lo que al destino dejé entonces
Y empezar a estallar más

Y creo que el "no necesitar"
en una mentira se está convirtiendo.
Porque no paro de pensar
en lo que acabaré siendo

"Ser o no ser"
Frases célebres aquellas,
escribió Shakespeare en Hamlet
sin saber la importancia de ellas

Todo lo que queda es esencia,
lo único que no se lleva la muerte
que muchos impacientes esperan,
y otros no quieren que les lleve

Y éste muere para existir,
pues ahora volvemos a leerlo
y sólo nos falta sentir
Quién podrá acertar recitándolo lento

Recitando... siendo, perdón.
La conexión es lo que falla.
Lo que falta, si lo permito.
Quién dice que no habrá una daga

Lo que falta, lo que estalla:
lo que estalla es el ser:
siendo como una estrella,
que explota y polvo es

Somos, todos, polvo,
Ni sabemos cómo empezar.
Sólo seguimos sintiendo,
aunque algunos lo evitarán

Lo evidente ya está dicho,
hacer es lo que falta,
se deberá entrar al dédalo
sin saber como acabaría

¿Y si en medio del dédalo
explotamos sin querer
y el azar destrozamos?
Entonces, seguiremos siendo


15 de diciembre


Ayer, bonito.

No podría describir esa mirada que va más allá de los ojos.
El alma.
Poder observar todos los escondrijos que jamás pensé que haría.
Nunca habíamos descubierto esa parte: los miedos.
De esa forma: hablando y expresando lo inexplicable, algo que era más que nosotros. Que todos.
Creo que por una vez me siento vulnerable pero bien. Me siento libre, como si me hubiese quitado un peso de encima.
Pero la pregunta sigue siendo: qué es esto. Todo este reto. Tan difícil.
Y no hubo contacto casi. Pero fue como si me tocara el alma, algo que ni sentía yo, que no sabía que existía. Pero también lo vi en él, su (no) esencia.
Bonito.
Sólo puedo describirlo así. Con esa palabra.
Bonito y escalofriante para las almas.
Que lloraban.
Ahora solo quiero ver qué pasa.


Dejar que fluya.


7 de septiembre 

Siendo

Comencé por despertar
qué me define.
Sólo tuve que averiguar
cómo empecé finalmente.

Borré los trazos de rutas
marcadas en el mapa
Dibujé otras que nunca imaginaba,
o simplemente, soñaba

Soñaba con tener nuevas alas
Alas de locuras compartidas,
y que se despiertan
con humeantes caladas

Y veo que ni siquiera necesito alas,
que me basta con las sombras,
al cortarlas, vi como antes danzaba
y que necesitaba nuevas rutas

Me elevo y vuelo sin ellas
que no las necesito,
mis pies se dejan llevar,
le dejo al aire este camino

Puede que vengan huracanes,
o tormentas que den vueltas,
Conseguirán que me maree,
pero hallaré el camino satisfecha

Ahora soy polvo,
soy algo, no soy nada,
¿soy sombra o miedo?
Sólo dejo que sea

Alzo el vuelo sin mirar,
y se encadena el miedo
a los trazos que dará el huracán
y quizás acabe fallando

Quiero, necesito y deseo ojalás:
Éstos llenos de anhelos
o de cosas idealizadas.
Pero siempre es un deseo.

La decisión es malvada,
¿qué será lo correcto?
Siempre trae a su espalda
consecuencias llenas de sentimientos

Caladas del viento,
lleva al polvo, o me lleva a mi,
¿qué debo ser? ¿qué soy?
Creo que ya lo decidí

¿Estos juegos del viento
podrá con el vendaval
que llevo dentro?
Al final me perderá

Me he perdido y encontrado
siempre dando vueltas,
y siempre lo extraño,
esto es un juego al fin de cuentas

Nadie puede al viento domar,
ni él, ni tú, ni yo,
sólo hay que dejarse llevar
y ver qué traza el destino

Son cosas del azar,
o quizás no,
porque todo está lleno de ojalás
y vendavales sedientos

Las rutas no se trazan,
hay partes que se pierden
pero vuelven y se revelan
y uno debe defenderse

Hay que luchar contra todo esto
¿Qué es? Soy yo, y el viento
Y el miedo? No lo olvido
Siempre estará a mi enganchado

El reto es la esperanza,
que dejamos que nos eleve,
pero no veremos las trampas...
que detrás vienen

Y nadie sabrá nada,
y todo será descubierto
siempre que fluya la locura,
el vendaval, y el viento


31 de agosto

Finalmente empezando

Mi mayor duda es si me esperas,
porque yo ya no lo hago
eras un sueño que despierta,
reanima los sentidos
Y ahora todo se ha apagado
Y me doy cuenta
de que ansiaba un abrazo
que congelaba mis lágrimas
y siento un hachazo
cortando las alas
Tus alas, sus alas, mis alas
Ahora simplemente las rechazo,
¿De quién soy al final?
¿Acaso somos de alguien?
Nadie es de nadie, querido
¿necesitamos algo que poseer?
Podemos empezar olvidando.
Date cuenta, sé realista.
Seámoslo individualmente,
aunque ya lo fuimos
cuando tomamos finalmente
caminos separados.
Pero no hay quien se resista.
Porque todo es mentira,
excusas, encubiertas verdades
y miedos escalofriantes
que hacen que me den cuenta:
Que sigas siendo de hielo o de hierro,
no lucharé contra la armadura,
porque no llegaré lejos
porque no me dejas
Y si me dejas ¿qué pasaría?
¿Habría nuevas alas?
¿qué significaría?
Despertaste una parte en mi,
otras tuve que descubrirlas,
¿lo hiciste a posta
para ver quién ganaría?
Al perderme gané,
en la fría soledad
mi esencia encontré
y siempre deseé más.
Siempre deseo más
de lo que puedo llegar a tener
Y no dejo de buscar,
de dejar ser
Déjame ser, por favor
Esta no soy toda yo
¿Quién soy?
Sólo sé que un yo, existe
¿habrá rendijas 
que no haya visto?
Quiero verlas, destruirlas,
y ver la verdad: qué hay.
Porque ahora hay silencio
y ansío hacerlas mías
Los miedos y el tiempo
siguen así y no se van,
ya lo sabes, querido.
Sabes que parte de mi se ha ido.
O sólo lo dejé apartado
cubriéndose de polvo
y de pesadillas olvidadas.
Porque sigue ahí, 
no lo omito, sólo sigo
No me miento, intento ser
¿ser quién? ¿quién me espera?
Esto es difícil de entender
cuando voy sola por mi cuenta.
No me queda otra,
sola encuentro cosas que jamás pensé.
Hablo a la nada y a todos,
a quien me escuche
sólo comprendo
lo que intento ser.
Ésta será la última vez 
que aparezcas,
no sé si quiero que vuelvas
y me dejes sedienta.
Porque te deseo
y no me conviene
que lo haga,
porque harás un incendio 
permanente en mi mente
y nunca te irás.
Haga lo que haga,
recuerdo que me despertaste,
pero no del todo.
¿A qué jugabas?
¿pensabas hipnotizarme 
con tus helados ojos?
Ya no juego a ese juego, querido
Y lo siento, porque serías mi cuento
Y tus alas siguen siendo
una sombra,
pero permanecen.
Siempre quedará el recuerdo y el deseo,
que no son mentira,
sólo un desastre.
Jamás debería haber jugado.
Que juego, pero diferente.
Pude habértelo insinuado,
pero ahora elijo firmemente:
que puedo poner las nombras
del juego y cambiarlas
y elegir qué quiero.
Y no quiero tu juego.
Siempre que sueño contigo,
pero de otra forma, 
¿recuerdas? hay nuevas reglas.
Y tú estás abajo, siendo mío.
Pero no del todo,
y no soy toda tuya,
sólo la parte que deseo,
como deseaba, y qué ilusa.
Ahora busco, encuentro y pierdo
una conexión inexistente,
pero voy eligiendo
y sé cómo juego.
Desquebrajo mis rendijas
como quiero y dejo ver
porque no quiero mentiras
y quiero ser.
Sacaré los miedos
y los escalofríos a la noche.
O a lo mejor a un individuo,
que predije entonces
¿Dejaré al azar el destino?
Habrá que elegir
Porque desde hoy:
empiezo a ser

26 de agosto

Soñando y odiando

Cerrando los ojos
se ve todo negro
pero se distingue un color rojizo
y aparecen destellos

Se unen más colores,
de tonos fatuos,
como llamas en la noche
 y alas en el inframundo

¿Qué es lo que se ve?
Parece un deseo,
por desgracia, inalcanzable
y no tiene sentido

Hay colores fatuos en el cementerio,
como música en tu vida,
haces que seas un misterio
y de esa forma sobrevivas

Deleitosas notas creas.
Tus melodías hacen
que crezcan alas
y nuevas plumas nacen

No dejes de tocar, querido
Las notas son vida
para ti y tus colores sombríos.
Nadie sabía que existías

Hazle creer al mundo
que eres invencible.
Les dejas mudos,
porque eres impredecible

Los tintes rojizos
que produces sin remedio,
por dentro son hechizos
y les dejas sedientos

Haces que las plumas
se tinten y vuelen
combinadas con tus heladas sombras,
y ahora sueñen

Sin embargo tus palabras
son simples ilusiones
que otra vez creas
por desgracia, inolvidables

Ahora tus sombras
queman las plumas que desean,
porque tus palabras fueron dichas
pero con mentiras

¿Te parece bello
arrancar la esperanza
junto a los deseos 
que se convierten en mordazas?

Aún así alimenta tus colores fatuos,
pero no disfrutarás,
ahora tu música es un murmullo
y también sufrirás

Los sueños que creaste,
junto a las plumas fatuas
acabaron odiando y se destruyen
con alas llenas de púas


23 de agosto

Espectro

Todos, absolutamente todos, hemos alguna vez qué pasaría si desapareciésemos.
Si fuéramos una sombra, sólo un alma... un espectro.
¿Quién podría sentirnos? ¿quién podría ver lo que nosotros sentimos? ¿alguien podría preguntar por algo inexistente?
Intentamos tocar, sentir, emitir sonidos... pero nada.
Las personas no sienten el abrazo, no ven lo que realmente está a su lado, no escuchan lo que están diciendo.
Todo el mundo está bajo un hechizo. O eso parece. ¿Por qué si no, no ven?
Sólo las personas que abren la mente, y quizás el corazón, pueden ver.
Y... poco a poco, apareces de la nada: un rojo sangre, palpitando. Aparecen los pulmones, ya puedes respirar... Los ojos, puedes ver... Las manos, pies... puedes sentir.
¿Ahora tú serías uno más de ellos?
Han despertado del hechizo de la vida: ven una locura que los hechizados no.
¿Locos? ¿quiénes?
¿Quienes no dicen nada, no hablan, ni sienten ni ven porque no se deciden a hacerlo?
¿O quienes deciden ver para poder gritar todo lo que han querido decir durante el tiempo del hechizo?
Ahí estás tú.
¿Te unes a la locura o prefieres estar hechizado?
¿Quieres desvanecerte de nuevo o gritar lo que realmente dicen tu mente y corazón?
Tú decides.


Silencio

Por fin escucho
todo lo que quiso decir...
aunque fuera un murmullo,
lo sentí

Esta ausencia,
es algo extraña
no creo que sea nada,
aunque ahí estaba

El vacío eran palabras.
Agudizo el oído,
¿estarán tachadas?
Es un pensamiento frío

También hay un sonido
que me resulta familiar,
sin duda es un latido...
y comenzó a chillar

Hay latidos y palabras,
¿Tiene eso sentido?
Seguramente se hicieron escuchar
por algún motivo

Si late es que está vivo,
¿Retumba todavía?
Es algo instintivo,
notaba que revivía

¿Qué es todo esto?
El silencio y su travesía.
Siento de nuevo,
pero no me reía


16 de abril

Déjate ver

No soy nada,
no soy nadie
En ti, sólo soy
insignificante

Quiero encontrar
tu frenesí
que te haga gozar
y sentir

Terminar haciéndote
temblar de dos maneras,
aunque no acierte,
serán sinceras

Espalda descriptiva,
cuenta historias...
nunca expuestas,
con estrategias

Manos que...
pistolas pueden ser
Nunca sin querer
con certeza funcionarlas haces

Manos que...
podrían destruir,
pueden,
si las hacen insistir

Mismas manos,
pueden dar caricias,
o deseos
que incitas

Miente.
Tu gesto no dice nada
¿y si con el contacto acierte?
No me quedan ideas

Así vive:
vigilando y siendo
lo que quieres ser,
o acaso mintiendo

¿Qué quieres?
Manejas a tu antojo
¿Y si vuelves?
Nunca te cojo

¿Acaso quieres
 que alguien
sin dudar llegue,
y se rinda a tus pies?

Puede perderse
en tus lunares
o en el roce
de tus acordes

¿Acaso sientes?
Sólo las cuerdas
lo saben
con sus clavijas

Letras y notas
tapan tus miedos
los esconden y cierran
con cerrojo

Siempre se repite
la misma historia
Deseo que dejes ver y leer
todas tus líneas

Sin cuerdas
ni piel
encerradas...
Déjate ver





21 de marzo 

domingo, 12 de abril de 2015

Susurros.

Todo está oscuro.
Respira.
Gritas en la noche guturales sin sentido.
¿Qué te incita a ello?
Los miedos: quieren cogerte y te atrapan.
Nublan lo que ya está oscuro, y la realidad que parece acabada.
Sudas y tiemblas: sesaciones que acompañan tu canto.
Enloqueces en mitad de la noche, imágenes que crees reales, sólo están en tu mente.
El subconsiente no ayuda, sabe perfectamente a lo que temes, y ello te abruma.
¿Qué puedes hacer?
Abres los ojos, pero, ahí siguen tus miedos.
Tómate todos los respiros, y sus silencios, hasta que saltes los huecos oscuros.
Sólo tú, y tu mente, puede vencerlos, todo esto son juegos.
Sólo hay que saber cómo llevarlo, sin excesos.
Desahoga todo lo que lleves dentro, pero sin daños.
Fíjate y mira, no sólo veas.
Lo que realmente te asusta, podrás verlo sin ninguna bruma.
Juegos oscuros, quizás sólo sea un murmullo.
¿Podrías ganar? Quién sabe. Si te quieres salvar, deberás arreglar el desastre.
Enféntrate, se valiente, coge la fuerza y vence, sabes que puedes.
¿Y si la esperanza no queda? Una pizca habrá.
Cógela y hazla grande, eso te hará ganar.
Parpadea, ráscate los ojos y mira a la cruda realidad. Ésta sólo es un juego, sólo tienes que saber cómo jugar.
Y ahí siguen los miedos.
¿Ya cogiste la esperanza?
No corras.
Forzejea y lucha.
No te rindas, ¿dejarás que ellos ganen? No se lo pongas fácil.
Desenrrédate de ellos, deshazte de esa oscuridad. Atrápalos tu a ellos y estáte en paz.
Destrózalos y hazlos más tuyos, tus pesadillas ahora se convertirán en sueño.
Aunque abras los ojos, ya no ves el miedo. Y al cerrarlos, no te hacen suyo.
Guturales del principio, en susurros se convierten.
Y ahora, en el mismo silencio y la misma oscuridad, susurra a tus pesadillas que ya no las temes.

domingo, 1 de marzo de 2015

Tic Tac

El tiempo vuela;
y las agujas del reloj
tratan de pedalear
en un futuro todavía negro

Un segundo, un minuto
Pasan, pero lento
Noches en el inframundo
y extraños sucesos

Sin querer permanece
instantes indefinidos,
cual eternidad extensdible
y te sientes aún perdido

¡Despierta!
Abre los ojos
Cada parpadeo encierra
un coherente miedo

Un segundo, un parpadeo
Un miedo, una oscuridad
Quizás sea un deseo
escondido bajo infelicidad

Reloj cuya aguja,
qué rápida fue
Esta vez parpadea
porque no debe caer

Daño invisible
en las tuercas debes ver,
ahora es insensible,
para no caer otra vez

Cuando sientas
que pasa el tiempo,
y las tuercas
parezcan un terremoto

Quédate con quien pueda
hacer eternidades efímeras
Sólo mirando las tuercas
y renovando herraduras

Explota y siente
Sabiendo que el tiempo corre,
pon nuevo aceite,
ya que los sentimientos corroen

Ya con los ojos abiertos:
Tiempo, ¿tan rápido vas?
Ve y mira
¿Aún hay oscuridad?

Los miedos insertados
sáltalos con valentía,
tampoco deben ser callados,
pero cállalos con fuerza

Reales visiones
¿Por qué enseñan tantos obstáculos?
No te precipites,
los días están contados

Tiempo al tiempo
Se juntan sensaciones,
miedo y deseo
Paciencia has de darles

miércoles, 11 de febrero de 2015

Corte de corriente

Aquella electricidad estática
vino de un punto,
que surgió sigilosa,
porque escondida estuvo
 
 ¿De dónde viene todo este cargamento?
¿un comienzo de estallido?
¿dónde será el siguiente estrépito?
Quizás ni se oiga un murmullo
 
Recorre todos los sistemas,
en cada punto deja su paso,
siente como deja
un resquicio apresurado
 
Quizás su toque no vuelva,
rozas impulsivamente,
electrocutado te quedas.
por ser un inconsciente
 
Sobrevivencia que mantiene
la carga emergida,
en sus sistemas contiene,
para hacer suicidas
 
¡Acércate! Las chispas son adictivas
¿Qué harás entonces?
¡Déjalas activas!
¡Casi no notas su roce!
 
¡Chispas! ¡explosiones!
¡Qué espectáculo!
¿Quién quiere más desenfoques?
¡No parece tóxico!
 
Electricidad que da todo,
sus auto reflejos se gastan,
no puede soportarlo,
se queda sin carga
 
Mirando y sin mirar,
casi sin corriente,
como auto reflejo se queda,
un veneno sufriente
 
¡No te acerques!
¡Te hará daño!
¿Por qué insistes?
No seas insensato
 
Roza y alucina
Casi fallece
¿Qué es esta mentira?
Electricidad tóxica parece
 
 


Inalcanzable

Tengo miedo a perder algo
que nunca he tenido
ni me ha pertenecido,
que tan sólo fue un hallazgo
 
Laberinto cifrado era y es,
del pasado aprendió y cambió
sus pensamientos siempre regulares
en su dédalo escondió
 
¿Quién se atreve a entrar?
Pasar es quedarse atrapado,
queriendo y fallando al descifrar
si habrá salida lanzando dados
 
Entrando en el juego
seguramente atrapada acabe
a mitad de camino me encuentro,
tentada y vulnerable
 
Es bello por dentro y por fuera,
¿Quién no duda en mirar la entrada?
llama a la puerta y desespera,
no hallarás absolutamente nada
 
Puerta abierta, camina sigilosamente
no te congeles en su frío,
aunque pasadizos leen tu mente,
no te quedarás escarchada
 
Sólo deja que sea,
aun no sabiendo si hay salida,
no sabes lo que desea,
quizás te echaría
 
Aléjate y no te alejes,
el frío se convierte en calor,
acércate y no toques,
ha sido sólo un tropiezo
 
A si que un roce
a sus hojas heladas,
podría ser inconfundible
si te dejara tocarlas
 
No pienses en buscar algo,
cada paso sigiloso que intentes,
él ya está al tanto
a si que no cometas estupideces
 
No tengas esperanzas,
perdidas quedarán en las ramas
quizás puedas rozarlas,
pero sin descifrarlas
 
Anhelo un roce que nunca tuve,
quiere alejar las distancias,
incluso no me pregunto razones
ya tendrá cosas pensadas.

lunes, 12 de enero de 2015

Coraza

¿Nunca os habés sentido vacíos? ¿como si estuvierais huecos?
¿Dentro del cuerpo? ¿físicamente? Hay órganos. Sólo eso.
Te permiten seguir viviendo, seguir respirando.
Inhalas, exhalas.
Inhalas, exhalas.
Inhalas apuñaladas, exhalas dolor.
Dolor que se queda en los pulmones y en los ojos.
Hay dolor líquido, incluso seco, que no se materializa.
Se queda presionado pestañas y en el pecho.
Incluso cuando queremos sentir extremos: dolor carmesí.
Dolor que escuece, dolor que cicatriza, y al final dolor blanco.
Necesitamos...y no necesitamos.
Necesitamos sentir, necesitamos vivir,
No necesitamos sentir nada.
¿Necesario? ¿eso quién lo decide? Quién sabe.
Sentir sería necesario para vivir, pero ¿y si no queremos seguir viviendo? ¿y si no queremos sentir nada? ¿por qué es necesario sentir si luego siempre exhalamos dolor?
¿Y si hacemos una coraza de dolor en nuestros ojos y pecho? ya no sería tan fácilmente acceder, ¿verdad?
Llegará el día en el que las personas sólo vean eso, dolor materializado ¿quién no huiría?
De esa forma, empezemos.
Dejemos que ese vacío se llene de dolor y por lo menos sentiremos algo.
¿Y tú? ¿qué sientes?

sábado, 10 de enero de 2015

Pur

Érase una vez una canica llena de colores vivos, todos con diferentes formas.
Era totalmente nueva, sus contornos cristalinos no dejaban ver bien del todo sus colores, casi siempre se veían distorsionados; sus colores cambiaban, también sus formas.
Un día, fue comprada por Ricardo: todos sus amigos tenían una, ¿él iba a ser menos? Por su puesto que no.
Aquel niño, feliz con su canica, la observaba y todos los días deseaba que llegase el recreo para jugar con todos sus amigos y, claro, ganar. Siempre pensó que era especial, era suya.
Llegada la hora del recreo, los risueños niños hacían un círculo y lanzaban sus canicas a ver quién podría ganar cuantas más mejor o quizás la más bonita.
Sin embargo, su canica era diferente, cosa que nunca se dió cuenta: al chocar con las otras, iba perdiendo colores, desgastando sus contornos disorsionados y sus formas desaparecían poco a poco.
Un día Ricardo, arriesgando todo, lanzó su canica, dió a las otras puestas en un círculo, pero, al salirse del límite, perdió y su contrincante se llevó las suyas mas las de él.
El niño se llevó un disgusto, quiso volver a tenerla. Quería verla una vez más, saber que la había perdido de verdad.
- ¿Me dejas un momento la canica aunque ya la tengas tú?
- Vale, ¡pero sólo un momento! ¡ahora es mía!
En ese momento, observándola detalladamente, vió que ya no era igual de como la había comprado en la tienda. Y se dijo a si mismo: "bah, qué mierda de canica: se ha desgastado en tan poco tiempo que ya ni sirve. Ahora la tiene mi amigo. Me compraré una más bonita aún y mejor"
- Ten, es toda tuya
Su amigo, llamado Tomás, se fué feliz con todo lo que había ganado.
A lo largo que pasaban los días, Ricardo se compró varias canicas nuevas y Tomás, cada vez se quejaba más de que iba perdiendo utilizando la canica de Ricardo.
- ¡Menuda mierda te compraste tío! ¡encima creo que se ha roto y todo, ya no tiene ni los colores de antes!
Tomás, enfurecido de perder y de que ya ni fuera bonito su obsequio, tiró la canica con todas sus fuerzas, estrellánola contra el suelo y haciéndola mil pedazos.
En ese momento se dieron cuenta de que no había nada dentro de ella, estaba vacía y sólo quedaban los contornos acristalados y deformes.
La miraban, pero nadie quería recogerla de nuevo: ¿y si al coger uno de sus trozos te cortabas el dedo? ¿quién iba a hacer eso? ¡Encima ya rota! ¡no servía!
En ese momento, un minúsculo color gris de forma circular casi indistinguible del suelo, empezó a saltar.
Los niños anodadados miraron con cara de miedo y extrañeza aquel color.
Gritaron aterrorizados, no sabían lo que estaba pasando.
En un momento dado, cuando el color consiguió alcanzar mayor velocidad, explotó en miles de trozos de purpurina.
Observaron que no era purpurina gris, si no de todos los colores existentes: naranja, rosa, verde, amarillo, azul...
De esos minúsculos escombros apareció una pequeña hada, y por primera vez en su vida: abrío lo ojos.
Ella estaba hecha de todos esos colores vívidos y alegres, pero a su vez, también tenía colores apagados.
Se acercó a Ricardo batiendo sus alas, dejando caer purpurina en su vuelo.
El muchacho se asustó y se alejó de ella.
"No tengas miedo, me llamo Pur"
Ricardo sintió terror al oí aquella voz en su cabeza. ¿Estaba volviéndose loco? ¿o era un sueño?
"Tranquilo, no voy a hacerte daño" su voz era como un soplido de brisa en una tarde de verano, agradable. "Puedes hablarme desde tu mente, no puedo leer tus pensamientos"
"¡Vale! ¿¡quién eres!? ¿por qué solo puedo escucharte yo?"

"No te asustes, no te voy a hacer daño.
Poder, podrían escucharme todos, pero no es así.
Estoy aquí porque tu amigo al romperme me ha liberado. Ahora me dirigiré a todos"
"Hola mundanos, soy el Hada de la Venganza, Pur.
Vengo porque un sujeto me ha liberado, y el que me encerró en esa pequeña canica quiso que aprendiera la lección por ser vengativa.
Quería que viviera toda la eternidad encerrada en entre esos pequeños cristales.
Aquellos colores vivientes no eran simples; era toda yo, mi alma. Y cada vez que chocaba, moría poco a poco. Estaba a punto de morir, pero mi color de esperanza, gris, permaneció cuanto pudo.
Justo en ese momento, cuando no podía vivir más, rompió, exploté y viví.
Vengo a deciros que haber hecho esto trae consecuencias: quien destroza la canica, queda encerrado dentro. Y no será liberado a no ser que alguien lo rompa con intención de querer salvarlo de verdad, y dar su vida y que se convierta él en un hado/a.
Al contrario, si alguien rompe la canica sin razón, el alma de esa persona queda disuelta en la nada y desaparece.
¿Quién arriesgaría todo por el alma de una persona?"
Así pues, los cristales fueron recompuestos, el cuerpo de Tomás fue reducido a su esencia e introducida dentro de la canica.
Ricardo no se lo podía creer, ¿él había provocado todo eso? ¿no había otra solución?
De esa forma, cogió la canica, ahora de colores vivos, y la rompió en el suelo.
En ese momento, sintió que reducía, que se convertía en polvo, que volaba. Que podía ser libre.
Ahora miraba el mundo de otra forma.
Se quedó bloqueado cuando miles de imágenes le vinieron a la cabeza: de cómo alguien había hecho daño a Pur, ella, desesperada, hizo que culparan a esa persona de algo que no había cometido. Su amo, el vendedor de canicas, se enteró y decidió hacerla eso.
Después, hubo polvo y oscuridad.

Sintió cómo perdía la noción del tiempo, hasta que, se vió a sí mismo cogerla con delicadeza, de mirarla y utilizarla.
Sintió la agonía al desvanecerse poco a poco.
Al contrario, hasta ese día sintió una explosión y vida en todas sus zonas de diminuto cuerp, de libertad voladora y mensajera.

Asimilando esto, sintió que podía vivir así para toda la eternidad e intentar ver la realidad de una forma totalmente diferente.
Batiendo sus alas se dirigió a Pur asintiendo y volaron a un mundo por conocer.


sábado, 3 de enero de 2015

Tú pones el título

Imagina que te quedas mudo por unas horas.
Imagina que la gente que está a tu alrededor está sorda; que nadie te escucha, que nadie necesita tus palabras.
Imagina que por un instante no ves nada, sólo oscuridad, avanzas y palpas y no encuentras nada: ¿dónde está todo el mundo?
No sientes nada, ellos tampoco.

Imagina que todo desaparece, ya puedes hablar, ya puedes ver.
Imagina que puedes volar, viajar a cualquier sitio y ser libre.
Imagina que el batir de tus alas fuera música. Y depende de tu estado de ánimo fuera de un género u otro.

 Ahora imagina que la gente escucha tu música, que les gusta, o les disgusta.
Imagina que cada uno de tus pensamientos fueran grabados en tu piel con tinta y todo el mundo pudiese mirarlos y leerlos.
¿Serían mayúsculas o minúsculas? ¿Qué tipo de letra? ¿en cursiva o en negrita?

Imagina que estás solo. Como ahora.
Leyendo esto.
¿Esto? Palabras.
Curioso que la mente nos pueda sumergir en tales ensoñaciones.
Sólo son letras.
Todo depende del poder de ellas, de lo que puedan transmitir.
¿Y tú? ¿cómo transmites?