miércoles, 16 de diciembre de 2015

Finalmente empezando

Mi mayor duda es si me esperas,
porque yo ya no lo hago
eras un sueño que despierta,
reanima los sentidos
Y ahora todo se ha apagado
Y me doy cuenta
de que ansiaba un abrazo
que congelaba mis lágrimas
y siento un hachazo
cortando las alas
Tus alas, sus alas, mis alas
Ahora simplemente las rechazo,
¿De quién soy al final?
¿Acaso somos de alguien?
Nadie es de nadie, querido
¿necesitamos algo que poseer?
Podemos empezar olvidando.
Date cuenta, sé realista.
Seámoslo individualmente,
aunque ya lo fuimos
cuando tomamos finalmente
caminos separados.
Pero no hay quien se resista.
Porque todo es mentira,
excusas, encubiertas verdades
y miedos escalofriantes
que hacen que me den cuenta:
Que sigas siendo de hielo o de hierro,
no lucharé contra la armadura,
porque no llegaré lejos
porque no me dejas
Y si me dejas ¿qué pasaría?
¿Habría nuevas alas?
¿qué significaría?
Despertaste una parte en mi,
otras tuve que descubrirlas,
¿lo hiciste a posta
para ver quién ganaría?
Al perderme gané,
en la fría soledad
mi esencia encontré
y siempre deseé más.
Siempre deseo más
de lo que puedo llegar a tener
Y no dejo de buscar,
de dejar ser
Déjame ser, por favor
Esta no soy toda yo
¿Quién soy?
Sólo sé que un yo, existe
¿habrá rendijas 
que no haya visto?
Quiero verlas, destruirlas,
y ver la verdad: qué hay.
Porque ahora hay silencio
y ansío hacerlas mías
Los miedos y el tiempo
siguen así y no se van,
ya lo sabes, querido.
Sabes que parte de mi se ha ido.
O sólo lo dejé apartado
cubriéndose de polvo
y de pesadillas olvidadas.
Porque sigue ahí, 
no lo omito, sólo sigo
No me miento, intento ser
¿ser quién? ¿quién me espera?
Esto es difícil de entender
cuando voy sola por mi cuenta.
No me queda otra,
sola encuentro cosas que jamás pensé.
Hablo a la nada y a todos,
a quien me escuche
sólo comprendo
lo que intento ser.
Ésta será la última vez 
que aparezcas,
no sé si quiero que vuelvas
y me dejes sedienta.
Porque te deseo
y no me conviene
que lo haga,
porque harás un incendio 
permanente en mi mente
y nunca te irás.
Haga lo que haga,
recuerdo que me despertaste,
pero no del todo.
¿A qué jugabas?
¿pensabas hipnotizarme 
con tus helados ojos?
Ya no juego a ese juego, querido
Y lo siento, porque serías mi cuento
Y tus alas siguen siendo
una sombra,
pero permanecen.
Siempre quedará el recuerdo y el deseo,
que no son mentira,
sólo un desastre.
Jamás debería haber jugado.
Que juego, pero diferente.
Pude habértelo insinuado,
pero ahora elijo firmemente:
que puedo poner las nombras
del juego y cambiarlas
y elegir qué quiero.
Y no quiero tu juego.
Siempre que sueño contigo,
pero de otra forma, 
¿recuerdas? hay nuevas reglas.
Y tú estás abajo, siendo mío.
Pero no del todo,
y no soy toda tuya,
sólo la parte que deseo,
como deseaba, y qué ilusa.
Ahora busco, encuentro y pierdo
una conexión inexistente,
pero voy eligiendo
y sé cómo juego.
Desquebrajo mis rendijas
como quiero y dejo ver
porque no quiero mentiras
y quiero ser.
Sacaré los miedos
y los escalofríos a la noche.
O a lo mejor a un individuo,
que predije entonces
¿Dejaré al azar el destino?
Habrá que elegir
Porque desde hoy:
empiezo a ser

26 de agosto

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