Por favor.
Aquí vengo a deciros que sois unos tontos pensando en buscar una media naranja cuando vosotros sois, cada uno, naranjas enteras.
Desde pequeños nos inculcan que debemos encontrar el amor, buscarlo, y ver que tienes a esa persona para siempre.
Disney, Pixar... Qué mal nos han hecho.
Ya desde estereotipar a las personas hasta valorar que el amor es sufrimiento.
Quiero decir, creo que primero debes completarte como persona, encontrarte a ti mismo, y si llega, o si no, seguir haciéndolo.
Pienso que "esa persona" tiene que ser unas partes de ti, pero no que sea todo, ni tenéis que idealizar.
Y si te invade en tu vida personal, no es vida, no es vida, no es una relación, no es amor: es tóxico.
Alguien que puede aportarte cosas buenas y momentos buenos, e incuso cuando no estás con él/ella, seguir estando bien: ese es tu gajo de naranja.
Que no le pertenezcas, que no te pertenezca, que no te prohíba, que no le prohíbas.
Que te deje ser tu. Libre, tal y como eres.
Por otro lado, vengo a decir que siempre hay miedo a estar solo/a o a no valorar lo bueno que puedes aportarte y descubirte poco a poco.
Eso también es bonito, ¿sabéis? Es bonito porque la soledad no es mala. No tiene por qué dar miedo.
No tienes por qué estar anclado a alguien. Porque si no, no eres tú, no eres nadie.
Puede haber mucha gente que te valore ¿para qué más? No lo entiendo.
Pues eso, vengo a deciros que no os ancleis mucho a una persona, ni si quiera a vosotros mismos. Sed libres, sentir, querer... Hacer lo que tengáis que hacer.
Y siempre, seguir siendo naranjas enteras.
sábado, 15 de octubre de 2016
Seamos realistas
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario