He empezado a escribir esta entrada y ni si quiera tengo algo que contar. Porque no podría escribir sobre algo que no sé si ni si quiera existe.
Busco el exi(s)t(e)(s)(n) y no sé si algún día podré definir exactamente lo que es, porque, todo cambia, siempre. Y nunca habrá un "siempre" escepto contigo mismo. A no ser que te abandones, que salgas fuera de ti y no vuelvas. Eso siempre es malo.
Primera norma: siempre hay que volver a ti mismo
De todas maneras, dejar de ser uno mismo es bueno, ya que cambias, evolucionas a SER.
Pero queremos hayar la manera de adaptarnos, de adaptarnos a las personas, lugares, experiencias... cuando de verdad deseamos es que esas experiencias, lugares o personas, sólo por una vez, se adapten a nosotros.
Y nos frustramos. Y nos autoconvencemos de que habrá algo.
Volviendo a cada uno, ves que pocas cosas han merecido la pena, ¿entonces? ¿para qué seguir si tengo 1 de 10? ¿no es injusto? O, ¿no es egoísta por nuestra parte?
Y ahora veo y me doy cuenta de que el ser humano es puro egoísmo, pero, ¿no debemos luchar por lo que queremos? ¿alcanzar nuestros sueños? Luego todo tiene efectos secundarios.
Segunda norma: nunca te hundas del todo
Tercera norma: respétate
Cuarta norma: no dependas de nadie nunca más
Quinta norma: no esperes
Muchos os preguntaréis qué esto de las normas. Pues veréis: es una forma de vida.
Es una forma de vida que creé, a base de querer cambiar. Pero a mejor. Siempre a mejor.
No siempre puedo cumplir del todo mis propias normas ¿y eso qué es? Traicionarse a uno mismo. Esta, la peor de las traiciones.
Sexta norma: no te autodestruyas
A esto, lo llamo "El Código"
Por otra parte, volviendo a ese "no sé". Creo que buscamos la fortaleza de cualquier manera. Muchas veces autodestruyendonos o con cualquier tipo de relación tóxica.
Séptima norma: hay que conseguir la fuerza de uno mismo
Octava norma: nunca te infravalores
Os diré algo, estoy harta de intentar adaptarme a una persona, lugar, tiempo, incluso sensación cuando ni si quiera noto que lo estoy sintiendo de verdad.
Noto que nada es real. Y por eso busco el dolor.
Noto que el "no sé" nunca llega. Que no existe. Que no lo sentiré. O que por ahora no puedo sentirlo.
Y en este momento nada es real, que puede serlo, pero es como si no lo fuese.
Siempre digo que lo más bonito que me puede dar alguien es "perspectiva": la forma de ver las situaciones, a la gente o su propia persona.
Pienso que si alguien te da esa parte de él/ella, te está dando una parte de su esencia. Y no hay cosa más bonita y pura de alguien que ésta.
Novena norma: abre tu mente
Décima norma: sal y entra de ti las veces que sea necesario
Undécima norma: sé tú
Duodécima norma: que las 00:00 siempre sea un nuevo comienzo
Decimo tercera norma: siempre estar alerta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario