sábado, 27 de diciembre de 2014

Vela

Cada vez que la llama consume
la esencia del alma,
absorbe poco a poco
la alegría del aire opaco 

Quitando los resquicios
que sobran en el éxtasis 
quemados en los suelos
de esta enorme crisis

Llama oscura y caliente
deshace la cera,
sintiéndose insuficiente
derritiéndose sincera

Los colores anaranjados
que vivieron en su momento,
acabaron apagados 
por tanto sufrimiento

Ahora quedan derretidos
los contornos que vivían,
para ahora siempre fríos 
en un instante morían

Sólo queda aire asfixiado
antes retenido,
aún sintiéndose atrapado
por algo indefinido 

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